domingo, 29 de marzo de 2009

y sin embargo



Son altas primaveras, el sol resplandece en lo alto del este cielo, tan mío y no.

Las miradas no son más que malos pensamientos, de esos efímero los cuales acostumbrada he de recibir.

El otro día descubrí en su mirada que también me extraña, que el orgullo es inmenso y que la vida se nos parte en mil pedazos, nos quedamos paralizadas ignorando de una manera tan estulta como es vivir sin devoción.

Jamás expliqué como sucedió, en ocasiones siento que no le importará, que todo lo que ocurrió por culpa de ese embriagador elixir torno amargo el momento y aún más perturbador de lo que era.

Hablé sin tapujos, mencioné, manifesté todo lo que en ese instante sentía... hablé.

... Paso el tortuoso y dulce tiempo, encontré algo que estaba en mí, bien guardado; ese amor demencial por la Literatura y aquella escritura que tan bien me ha de quedar según semejantes.

Es que escribir te hace encontrar súbitamente una soledad tan hermosa y angustiosa.

Ahora lo veo, más claro que nunca, para sentir hay que dejar de pensar... y eso es lo que debo hacer. YA!
Vivía con ella, estaba totalmente en su vida, como ella en la mía... la única en esos tiempo capaz de entender mi situación.

... Y ¿queda tiempo?, realmente, ¿Siempre hay tiempo para TODO?


Quisiera despertar para dejar de existir.
















Aún así... No me arrepiento de nada.


Encontré la ficción, la composición, esa "Ardiente Paciencia"... Y aprendí. QUE ES LO MÁS RELEVANTE.

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