¿Cierto?
Sentada junto al cielo, lluevo.
Briznas de nostalgia interior.
¿No es algo diferente, llorar junto al viento?
Sentada junto a la tierra, camino.
Algo de polvo desmemoriado me acompaña.
¿No es algo diferente, caminar junto a ceniza?
Sentada junto al mar, emergí.
Esa brisa marina congela mis experiencias.
¿No es algo diferente, emerger eterna?
Sentada junto al aire, respiro.
Intensidad, sabores, ruegos.
¿No es algo diferente, respirar vehemente?
Sentada junto a mi, me observo.
Mis ojos reflejan la intensidad de este mundo,
de la vida, de las dudas estultas que arremeten,
que se llevan palabras, que exteriorizan deseos.
¿No es lago diferente, observarse a si mismo?.
